Que debes hacer para controlar la transpiración en forma natural.
La transpiración es, sin dudas, un proceso natural que nuestro organismo lleva a cabo para reducir y estabilizar nuestra temperatura, además de ser un excelente método para la eliminación de toxinas de nuestro cuerpo. Sin embargo, a nivel estético la transpiración excesiva puede ocasionarnos problemas, y a nivel social no puede propiciar momentos bochornosos e incómodos.
Para controlar la transpiración, hay algunos trucos que podemos llevar a cabo. De igual modo, para evitar los olores excesivos provenientes de la transpiración, podemos llevar a cabo sencillas prácticas, permitiéndonos así estar más cómodos y seguros.
Ante todo, la alimentación es un factor clave en lo que a olores corporales respecta. Las comidas demasiado especiadas, los picantes, e incluso los alimentos cuyo propio aroma es llamativo (tal como es el caso de las cebollas y los ajos) afectan directamente en los aromas que despedimos mediante la transpiración. Una dieta balanceada nos permitirá dar el primer paso en el control de la sudoración y sus aromas.
La higiene y el cuidado también son importantes. Las axilas son el área en la que la sudoración suele ser más notoria, y es la zona que suele ocasionarnos problemas. La depilación y la buena higiene ayudarán a controlar la transpiración de manera sencilla. De igual forma, la ropa que vestimos afectará esta situación. Procurá utilizar prendas livianas, preferentemente de algodón, y evitar las prendas de poliéster, en especial aquellas con mangas ajustadas.
A la hora de elegir un desodorante, hacelo teniendo en mente tus actividades. No será igual un desodorante para quien trabaja en una oficina refrigerada, que para alguien que debe caminar mucho o hacer actividades físicas por largos períodos. El desodorante puede ser roll-on, en barra, en gel, en crema o en aerosol, siendo este último el menos conveniente debido a que el spray deja residuos en tu piel. Los antitranspirantes tampoco serán buenos aliados: su función en la de -tal como indica su nombre- prevenir la transpiración. Esto, lejos de ayudarte, te provocará más inconvenientes, previniendo con su uso la eliminación de toxinas y la sana transpiración.
Si no contás con desodorante a mano en casa, podés mezclar talco y bicarbonato, y aplicarlo en tus axilas o donde necesites. También podés aplicar, luego del desodorante, una mezcla líquida de infusión de tomillo y romero para evitar los olores desagradables, dejando secar antes de vestirte. Por otra parte, los desodorantes corporales serán buenos aliados, así como las colonias refrescantes.
Recordá vestir con prendas livianas, cambiar las medias si vas a caminar mucho, y beber con moderación (en especial las bebidas calientes), ya que esto podría aumentar tu sudoración.
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