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Cómo detectar y bajar la fiebre

A continuación se explica como detectar y bajar la fiebre.



Cuando éramos niños, no hacía falta decirle a mamá que nos sentíamos mal: ella sólo nos miraba y podía detectar nuestra fiebre, incluso a la distancia. No se trata de un pase mágico ni mucho menos: es la experiencia la que le permitía llevar a cabo esta proeza.

Hoy, muchas madres primerizas se confían en el termómetro de mercurio, en el termómetro digital y en las tiras termoactivas para detectar la presencia de fiebre. Y esto está bien, siempre y cuando contemos con elementos que se encuentren en buen estado de funcionamiento. Por eso, debemos estar previstos en caso de que este elemento falle, se rompa, o resulte imposible de hallar (como sucede en muchos casos de urgencia).

En primer lugar, debemos confiarnos en la sabiduría de nuestro cuerpo. Usaremos las manos y los labios (que son muy sensibles a la temperatura) para detectar un alza en el calor de la persona en cuestión. Esta alza en la temperatura debe hacerse presente cuando no haya algún evento o circunstancia que la justifique. Si la persona ha estado expuesta al sol, si ha estado realizando alguna actividad física, o si ha bebido grandes cantidades de alcohol, es muy probable que su temperatura haya ascendido, sin que ello indique fiebre.

A partir de ello, debemos confiar en nuestra sabiduría como madres y padres, o como personas: si el enfermo en cuestión tiene la piel algo pálida, los ojos cansados y vidriosos, si luce desganado y con sus labios resecos, entonces tenemos sospechas de que hay algo mal en su estado de salud.

Si detectamos fiebre (o una fuerte sospecha de fiebre, sin corroboración), debemos despojarla de ropas sintéticas y vestirle con ropas livianas de algodón, para que esté abrigado aunque no en exceso. Debemos procurar para él un espacio ventilado y cálido, y mucho líquido para beber.


Si la persona se siente en condiciones, podemos animarle a que tome un baño con agua cálida o tibia, aunque no fría, a menos que el cuadro febril sea lo suficientemente significativo. Para aliviar el alza de temperatura, podemos colocar paños fríos en la frente y en las axilas, y también en la ingle. Al cabo de un rato volveremos a tomar la temperatura, repitiendo las acciones para bajarla.
Aún con todos estos procedimientos, si la fiebre persiste deberemos llamar a un médico.



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